Es bastante molesto escribir en Microsoft Word, da igual 2003 ó 2007, y no poder guardar nuestro archivo en formato .pfd u otro que nos dé la gana. Bueno, pues hay varias formas de poder guardar un .doc en .pdf. Empezamos:
Lo primero que se pasa por la cabeza es comprar el complemento de Microsoft Word en la propia tienda para que se desbloquee la opción de “guardar como .pdf”. Pero no os dejéis engañar, es lo que menos recomiendo ya que hay otras formas. Encontraréis sitios en Internet que ofrecen la descarga de forma gratuita pero no yo que vosotros no me fiaría ya que la mayoría son virus. Mejor seguid las otras tres opciones recomendables que doy.
Uno de los elementos más usados para guardar en formato .pdf es utilizar una impresora virtual. Si instalamos un pequeño programa de este tipo lo reconocerá Windows como una nueva impresora pero nosotros no tenemos ninguna en formato físico. Es una especie de engaño a nuestro sistema operativo pero no os preocupéis porque no conlleva ningún tipo de problema. Yo recomiendo el programa PDFCreator, que lo podéis descargar desde aquí (Descargar). Cuando lo instaléis os dará la opción de añadir un par de barras de búsqueda para el navegador pero con no marcar las casillas se soluciona. Recomiendo no instalar más que el propio programa y el idioma en el que lo vayáis a utilizar.
Cuando ya lo tengáis instalado hay que seguir estos pasos para convertir un .doc a .pdf. Dentro del propio archivo le dais a Imprimir (sí, habéis oído bien) para seleccionar la impresora PDFCreator cuando llegue el momento.
En vez de imprimirse el documento lo que hará será guardarlo en .pdf. Sencillo y sin problemas.
La segunda opción es utilizar un conversor On-line, en los que no hay que instalar nada, solamente entrar en la web y elegir el archivo que queremos cambiar. En el portal http://freepdfconvert.com/ es fácil. No tarda apenas nada pero tiene el problema de depender de un elemento externo a nuestro ordenador y una cuenta de correo electrónico. Puede salvar de más de un apuro pero imaginad que un día no tenéis Internet…
La última fórmula que os ofrezco es quizá la más radical pero según pase el tiempo se agradece. Si Microsoft Office no nos da la opción tan necesaria de convertir a .pdf es mejor cambiar a otro procesador de textos. La opción más recomendable es tener instalado en vuestro ordenador OpenOffice, un programa gratuito que tiene las mismas opciones que el paquete Office de Microsoft (podéis descargarlo aquí). OpenOffice trae por defecto la opción de guardar en .pdf y quitarnos de problemas. Por otra parte, es compatible con todos los formatos de texto conocidos y por conocer, con lo que no tengáis miedo a instalarlo por si no lee uno u otro documento. Yo hace años que di el paso y me encuentro mucho mejor.
Bueno, amigos de SomosPC, espero que os haya servido este post y os haya abierto los ojos hacia nuevas fórmulas informáticas para solucionar vuestros problemas. Lógicamente convertir un .doc en .pdf se puede hacer de más formas y con más programas pero desde aquí creemos que la informática puede estar al alcance de todos vosotros, con lo que complicarse la vida para nada es tontería.
















¿Qué opinas?
Ir al formulario | RSS de los comentarios